31 de julio de 2008

Ojos tristes

Fuente de la fotografía: Contrasentido

Sin saber qué decir me quedé hoy cuando, mientras leía las noticias del día en la entrada del centro, se acercó a mí un hombre negro de unos sesenta años, con aspecto triste y olvidado, y me preguntó con palabras que parecía llevarse el viento en cuanto salían de su boca, que si de verdad creíamos que eran una mierda, que si de verdad suponían eso en nuestro país dulcemente receptor, que si es cierto que no valen nada los hombres como él...

Una sensación de vacío, de impotencia, de inmensa tristeza, que no supe resolver mientras le echaban de allí como si fuese un perro...

12 comentarios:

Mª Gemma dijo...

Que no nos veamos nunca en una situación parecida... o los nuestros... tal y como lo has expresado… me da tristeza y rabia... siempre me pongo en el lugar del otro... y pienso que me podría haber visto así... lejos de mi casa... de mi gente y que nos trataran... como a una mierd... porque a los perros se les trata mejor...
Eche un vistazo a tu casa... me gusta... la enlazo con la mía... vendré a menudo a visitarte.
Un abrazo

Campurriana dijo...

Gemma, muchas gracias y cuando lo desees puedes entrar sin llamar. La puerta está abierta a todos aquellos que vengan a reflexionar, a hacer crítica constructiva, a exponer con calma, a compartir, a aprender de los demás y de uno mismo...

Esta entrada está basada en un hecho real. Tan real como el sentimiento que perdura en mí...veo sus ojos tristes y creo que nunca me olvidaré de ellos.

Es mi homenaje silencioso a un hombre que sufre, que tiene una vida detrás que le pesa, que le condiciona, que le esclaviza, y que seguramente no se merece...

El Náufrago dijo...

No creo que haya palabras para responder adecuadamente a preguntas como ésas.

La sola pregunta indica que el demandante tiene asumida ya 'su' respuesta.

Boas noites

lizanote dijo...

Supongo que alguién debió pensar que la presencia del hombre molestaba o incomodaba...Ese, el que decidió echarlo, es el que me deja a mí una sensación de tristeza.
Aveces creo que estamos haciendo una sociedad donde la apariencia e indeferencia son los valores a conquistar. La humillación prepotencia y deshumanización con que nos tratamos es lamentable.

No hay hombre que no valga nada,

Campurriana dijo...

Efectivamente, Liza. No hay hombre que no valga nada.

XuanRata dijo...

Somos tan débiles, tan inseguros, que todavía necesitamos pensar que hay alguien por debajo de nosotros.

Campurriana dijo...

Ponernos en el lugar de los demás, preguntas retóricas, debilidades...

De la mirada de este hombre salían verdades como puños, verdades que nos duelen.

Hoy no lo he vuelto a ver. Quizá ya no vuelva...

Jan Puerta dijo...

Los vacíos son necesarios ara aprender a amar todo aquello que los llena.
Un fuerte abrazo.
Un gran blog. Volveré.

benito_reyes_vega dijo...

La sensación de vacío, impotencia y tristeza debe estar relacionada con alguna empatía subconsciente que nos recuerda, a su manera, cómo y qué sentiríamos siendo rechazados como perro pulgoso y con alguna costra insana.

saludo

CARLOS dijo...

Cuánta fuerza!
Graciasp or compartir esto!

Campurriana dijo...

Gracias a vosotros.

Una lección de la vida, como tantas otras.

Felices sueños y felices despertares.

Ñoco Le Bolo dijo...

http://otravacanelmaiz.blogspot.com/2008/07/cayuco-de-cristal.html

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