1 de agosto de 2008

Noticia bomba. Un empleado dijo "No, gracias" al ascenso.

Los mandó a paseo: asombroso. Ahora, los teléfonos queman. Cabalgan en un misil. Las miradas revelan más que cualquier palabra. Entornan los ojos para transmitir confianza, pero su oferta hiede. Las bocas dicen piénsatelo, tú dirás, Luis, menudo chollo, y abandona la pose. Han procesionado hasta su mesa choros, gerifaltes, trincones, tontos del haba y demás sobrecogedores, y dejan, al salir, efluvios de perfume caro, potajes canallas depositados en las capas del aire. Gestores, guripas y pijoapartes quieren premiarlo.
Luis abre el armario de las correspondencias. Gira sobre si mismo. Comprueba que lo han dejado solo en el sótano donde trabaja. Han sido unos días difíciles...

Fragmento de "Palomas eléctricas". Julio Valdeón Blanco.
Premio de novela Ciudad de Salamanca.

2 comentarios:

Ñoco Le Bolo dijo...

El principio de Peter (Lawrence) enuncia que "en una escala jerárquica todo empleado tiende a ascender hasta alcanzar su nivel de incompetencia".
Pues ese que ha dicho NO a un ascenso debe ser un tío muy inteligente. Felicidades.

Campurriana dijo...

Una vez inmerso en el entresijo de la empresa en numerosas ocasiones uno no puede elegir. Ellos ya han tomado la decisión por tí y sólo cabe ascender o marcharse sin más.

Me gusta ese principio de Peter. Razón no le falta.

Feliz día y gracias por tus aportaciones.