11 de julio de 2009

El graduado

Fue otra de las películas de la sesión de cine de estos últimos días. Me pareció increíblemente original aun vista con ojos de hoy. Allá por 1967, supongo que llevaría consigo una carga importante de provocación en todos los sentidos, incluso los musicales. A través de sus escenas se deja ver con un humor impecable la crítica a una sociedad embaucada por lo absurdo; un joven perdido que no entiende el esfuerzo realizado por un futuro que cae a sus pies incierto, una relación con diferencia de edad, la inocencia que se va para no volver, el amor, el sexo, y, sobre todo, esa forma especial de contar cosas. Y hasta aquí puedo leer...

Desde luego, muy recomendada para aquéllos que no la hayáis visto. También, como no, para los que ya la habéis disfrutado antes.