15 de julio de 2010

Muñeca

" Quién sabe si en el fondo los humanos no vemos en las miniaturas una réplica de nuestro mundo más tranquilizadora que el verdadero, un empequeñecimiento en el que se concentra una solidez que a nuestro tamaño no acabamos de comprender. Tal vez las casas de muñecas nos ayudan a entendernos mejor, a no temer tanto ese misterio de la vida que no podemos alcanzar.
(…)

5 comentarios:

Cornelivs dijo...

Tal vez...

O quizas despierten nuestras peores pesadillas...

;)

Besos!

Amio Cajander dijo...

lo que pasa es que nos parece poder controlarlas

Campurriana dijo...

Estoy de acuerdo con ambos. Por un lado, nos asustan cuando aparecen en escenarios propensos al temor de que algo inerte cobre vida sin nuestro permiso. Por otro lado, podemos sacarlas sólo cuando las necesitamos y para lo que necesitamos...

¿Y no me decís nada de esta muñeca?. Fue una agradable sorpresa que apareció en mis paseos por el trastero de la casa del pueblo...
:)

Anónimo dijo...

Y ademas con ojos saltones.
La foto es en una capilla de la Toja en Pontevedra.

Kpax

Campurriana dijo...

Lo suponía pero no estaba segura, Kpax. Ya conozco el lugar del que hablas.

Muy pero que muy saltones...jeje