9 de agosto de 2010

Y me perdí en la sierra...


El paisaje castellano siempre me ha fascinado. Cuando observo su color, su luz, sus contrastes, su magia...muchas veces siento nostalgia por los recuerdos de familia que habitan en sus rincones de sol y de sombra y otras veces, sencillamente, me siento feliz.

Diría que siempre me siento feliz a pesar de todo.

 Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.
Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!...
Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!
ANTONIO MACHADO