28 de septiembre de 2011

¿De quién son esas piernas?...


Ya os había dicho que Campurriana tiene cierta debilidad por las ventanas. No es que sea cotilla ni mucho menos. Incluso, creo que podría considerarse un pecado venial de lo más romántico por los frutos que conlleva esta sana curiosidad, que libra muchas veces del aburrimiento de un paseo nocturno a pie de calle desierta. No le interesan las vidas de conocidos; le gusta imaginar vidas de desconocidos, que muestran parte de sus secretos a través de esas miradas al mundo exterior de miles de mundos interiores que habitan entre las paredes de una casa.

En esta ocasión, ocurrió en Amsterdam.

7 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

De alguien que mira el tiempo con calma.

Sebastián Navarrete dijo...

Ámsterdam es una ciudad de ventanas descubiertas (no abiertas, el clima no lo permite), sin cortinas, sin persianas, sus gentes adoran la luz, el sol, y no quieren tener nada que les prive de su disfrute. Buena foto Campurriana. Abrazos.

Ángel dijo...

Compartimos afición Campu, además tu foto lo define perfectamente, muestra sin descubrir, alienta el deseo por conocer
Un abrazo

TORO SALVAJE dijo...

De un europarlamentario en pleno trabajo?

Luna dijo...

Me encanto lo del eurodiputado...

Campurriana dijo...

Pedro, con mucha calma...

Sebas, es cierto que viven ajenos al qué dirán...no tienen nada que esconder y eso me gusta...

Ángel, imagino hasta su cara...sólo la imagino...
:)

Toro, podría ser...desgraciadamente, podría ser...

Luna, a mí también me ha hecho gracia y no tanta, claro...

La Isla Misteriosa dijo...

¿Qué poema decía: "Me duelen las ventanas?... ... ...ufff, menos mal, ya lo recuerdo.