31 de enero de 2012

Una imagen del día. Una de tantas...


Un titular: Trabajadores del naval toman el Ayuntamiento de Ferrol

Y  tanta cola detrás; la de una ciudad que se cae a pedazos por culpa de los "dirigentes" que han pasado por su historia...(entre otras cosas)


A pesar de todo, sigo teniendo esperanzas. Creo que Ferrol puede ofrecer mucho.

29 de enero de 2012

Dolor de cabeza y una de Vicent que ya no me gusta tanto...

JUAN JOSÉ MILLÁS 27/01/2012
DOLOR DE CABEZA
Hablé a primera hora con mi madre y le dolía la cabeza, y a mi portera le dolía la cabeza también, y a Salva, el quiosquero, y a Rosa, la encargada de la barra donde leo el periódico. Los chicos llegaban al instituto con dolor de cabeza y los profesores daban las clases de Lengua y Álgebra y Conocimiento del Medio con un dolor de cabeza insoportable. A mí mismo, por culpa del dolor de cabeza, me hería el brillo de la pantalla del ordenador, de modo que lo dejé todo y me largué al mercado, donde compré un cuarto de quilo de gambas arroceras con dolor de cabeza y una cabeza de cordero con dolor de cabeza. Al mediodía, mientras preparaba el arroz con dolor de cabeza, dijeron por la radio que el Rey se había levantado con dolor de cabeza, lo mismo que la Reina y las infantas y el príncipe Felipe y Letizia, la princesa. Y a Urdangarin la poca cabeza que tenía le dolía también. Dijeron que les dolía la cabeza a los cantantes y a los abogados del Estado y a los miembros de la Conferencia Episcopal, y les dolía la cabeza asimismo, dijeron por la radio, al presidente del Gobierno y al jefe de la oposición y a Llamazares, y a los del grupo mixto, y a Sáenz de Santamaría, y a Luis de Guindos, y a Cristóbal Montoro, a todos les dolía la cabeza, les dolía mucho, como nunca. A la hora de comer habían nacido ya 30 o 40 niños, cada uno con su dolor de cabeza idéntico al de sus madres, que estaban locas de la cabeza, por el dolor. Y a los muertos les dolía la cabeza en el féretro, igual que a sus deudos, y a los municipales y al Cuerpo Nacional de Policía y a los agentes del Centro Nacional de Inteligencia, que no espiaban nada a causa del dolor de cabeza.
A las seis de la tarde comenzó la reventa de gelocatiles y la chica del tiempo, en el telediario de las nueve, anunció con dolor de cabeza más dolor de cabeza para el sábado.




MANUEL VICENT 29/01/2012
LOS NIETOS
Tienen menos de 30 años. Nacieron cuando Franco ya había muerto. Para unos era solo el nombre de un fantasma que se pronunciaba con un rencor envasado en la sobremesa familiar; para otros ni siquiera eso, un par de líneas en la asignatura de Historia. Son los nietos del desastre de la guerra civil. Durante la primera etapa de la Transición todavía jugaban con muñecas, iban al parque con patines y adornaban con pegatinas de Snoopy las tapas de sus cuadernos. Después comenzaron a oír por todas partes que en España la salida de la dictadura había sido una obra maestra de la democracia y que el resto del mundo admiraba ese milagro. Sus padres, si eran de izquierdas, callaban, lo daban por bueno; si eran de derechas, lo celebraban como una conquista propia; pero algunos maestros explicaron a estos jóvenes que la Transición tan modélica solo había sido un pacto tácito entre dos miedos. Muerto el dictador, la derecha creía que los comunistas tenían minadas todas las alcantarillas de la sociedad; en cambio, la izquierda temía que los militares podían levantarse cualquier día para plancharla de nuevo. Se produjo un difícil equilibrio entre las dos fuerzas contrarias, cada una con las heridas del pasado abiertas todavía. Ambos bandos se neutralizaron mutuamente con un deseo inapelable: todo menos matarse otra vez, cualquier engendro político es preferible a otra tragedia. La izquierda sumida en un complejo de Estocolmo cedió mucho más en este equilibrio inestable. Las cunetas y barrancos estaban llenos de ejecutados que lucharon en el bando republicano. Desde la postguerra sus hijos no habían osado romper el silencio al que fueron obligados ni habían logrado sacudirse el terror de encima, pero habían conquistado derechos y amnistías, escaños en el Parlamento e incluso el poder en el Gobierno. Hay que dejarlo correr, dijeron. Pero los nietos de la izquierda, que no conocieron la dictadura, no se sienten obligados por el subconsciente a agradecer nada. Quieren que sus antepasados enterrados en barrancos y cunetas sean exhumados con honor para que sus almas reposen en paz y no vaguen como una sombra negra sobre la memoria colectiva. No se trata de política. Es solo una moral: están representando sin complejos la tragedia de Antígona.


Fuente de la imagen

Y el dolor de cabeza seguirá. Y quién no esté indignado en medio de tanta manipulación y corrupción me escama tanto...
Una guerra es una guerra. En la guerra los ideales no existen nunca a pesar de que algunos tengan interés en hacernos creer tantas gilipolleces, aún a día de hoy y después de las innumerables vivencias de este planeta enfermo.

El dolor de las familias, hayan caído en un lado o en otro según circunstancias variadísimas, es el dolor de las familias siempre. Dolor al fin y al cabo.

Seguiré con dolor de cabeza y no me extraña.

¿Por qué demonios abriría yo los periódicos?

28 de enero de 2012

De viñetas va la cosa...






















Cuando existen viñetas ya no hacen falta grandes explicaciones. El Roto me gusta. Conciso y, con algunas pegas si quieren, tristemente realista. En el blog de Ángel he visto hoy una fotografía de paraguas que me ha recordado a la siguiente viñeta con la que finaliza esta serie tan dramática. 



A ver si el fin de semana trae nuevos aires al saloncito. Menos mal que ayer Arale nos lanzó una de árboles y pudimos respirar un instante.

Por cierto, ¿con qué viñeta os quedáis?. A mí me gusta especialmente ésa en la que se señala: "Las cifras devoraron todas las ideas". Que tomen nota nuestros políticos. Que tomen nota.

Una noticia que acabo de leer...

25 de enero de 2012

No soporto...



Me uno al cabreo grande de Goyo. Y para completar el post, diré lo que no soporto a bote pronto. Si queréis, podéis añadir lo que os venga en gana (encantada de escucharos). A veces es bueno desahogarse...

-No soporto a los pelotas
-No soporto a los que no son profesionales en su trabajo
-No soporto a los envidiosos
-No soporto las malas intenciones de la gente
-No soporto el cinismo, la hipocresía...
-No soporto el chismorreo
-No soporto la cortedad de miras
-No soporto a los vagos aprovechados
-No soporto a los que intentan aparentar lo que no son

Pues sí, Goyo. Me he quedado más tranquila.
:)

P.D.: Se me olvidaba...no soporto a los cutres.

24 de enero de 2012

El mundo que nos rodea...


Hoy Campurriana no debería escribir porque ve el mundo tan negro como supongo lo perciben ahora los dos protagonistas del último escándalo real. El yerno rubio del rey y la hija también rubia no son los únicos culpables, a pesar de que les haya tocado el duro papel de cabezas rubias de turco (Pepiño debe de estar encantado) en estos momentos de mayor crispación, si cabe, por la crisis ya materializada. Ahora sí materializada.

Entramos en 2012 con los pies izquierdos. Pagamos, como tantas veces en este país, justos por pecadores. Los corruptos de verdad (y sólo algunos) irán un ratito a la cárcel y saldrán sin devolver un duro. Se seguirán riendo de nosotros. Seguiremos tragando. 

¿Hasta cuándo? ¿dónde está el límite de una sociedad exprimida?

No quiero pensarlo. Me asusta.

23 de enero de 2012

Los fotógrafos que he conocido (VII): Pasaba por ahí (fotografías de Ripley)


Hace ya bastantes meses solicité a algunos blogueros amigos que me permitiesen utilizar sus fotografías en alguna entrada de este saloncito. Quería dedicar un sincero homenaje a aquellas personas que compartían escenas cotidianas, y mucho más, con todos aquellos que se quisiesen adentrar en sus bitácoras para disfrutar de forma tranquila de las visiones de otros. De repente me vi en medio de Cádiz, de Santander, de algún pueblecito de Murcia, de León, de alguno de Asturias e, incluso, en medio del mismo lugar donde habito entre otros muchos.

En este caso, el blog de Ripley (que ya ha aparecido aquí en otra ocasión) me llamó la atención por la sensibilidad sincera que se dejaba ver en cada uno de sus posts. Si además me permite pasear en cualquier momento por esta ciudad de Madrid, a la que tanto quiero por ser una de mis ciudades-cuna, pues entonces ¿para qué quiero las prisas?.

Sin más, os dejo con dos imágenes de Ripley de la capital madrileña. Algo me atrajo de ellas...

22 de enero de 2012

Comentario de texto: va sobre pelotas profesionales y profesionales pelotas...

Vamos a volver a épocas de selectividad o exámenes varios para pasar a un nivel superior. Me gustaría se comentase este artículo por parte de los navegantes. Siempre me ha interesado este tema del que seguro muchos tenéis experiencia de alguna manera. O lo habéis sufrido o lo habéis, incluso, disfrutado pero seguro que todos tenéis una opinión sincera sobre la materia a tratar.

Venga, ¡a hablar de pelotas si os atrevéis!.

Feliz fin del fin de semana. Espero que haya cundido.


Hay aduladores expertos en inflar el ego de sus amos. Prosperan entre jefes que ansían rodearse de gente que se anticipe a sus deseos y en organizaciones que priman el peloteo frente a la capacidad y los resultados. Si quiere probar suerte, este es el caldo de cultivo ideal.

Los pelotas son una de las especies más abyectas de la fauna de oficina, aunque muchos de ellos prosperan con sus habilidades de adulación. Quizá no esté de acuerdo con esta afirmación, pero hay quien piensa que todos somos pelotas. No se trata sólo de que haya gente especialmente dotada para las relaciones personales. La cuestión es que solemos disfrazarnos con un traje que no es el nuestro para caer mejor a personas que tienen poder de decisión y pueden hacernos felices. Jesús Vega, experto en recursos humanos, explica que "el problema se da en el caso de organizaciones, jefes y sistemas en los que priman las prácticas adulatorias frente al peso de los resultados y las capacidades profesionales". Vega cree que lo positivo aquí es la necesidad de establecer buenas relaciones con nuestro entorno (nuestros jefes). "Esto es necesario, porque las decisiones que tienen que ver con nuestra carrera se toman por afinidades personales. Lo negativo es convertir esto en lo más importante".

Paco Muro, presidente ejecutivo de Otto Walter, se pregunta por qué hay tantos directivos que necesitan tener cerca a aduladores; por qué encuentran cobijo con tanta facilidad.
En opinión de Muro, "los pelotas son personas que viven gracias al ego de sus amos. Han aprendido una forma de sobrevivir bien en tierra de lobos: ser el adulador del jefe de la manada. Son dóciles, inofensivos, inútiles e ineficaces. Los demás observan sorprendidos cómo es posible que alguien tan poco operativo tenga un lugar tan cercano y aparentemente de confianza con el gran jefe, pero como ocurriera con los bufones, son gente que no molesta, no resta y entretiene. A veces, incluso, se le puede usar de correo para que llegue alguna petición arriba. De hecho algunos hasta les envidian".

El experto añade que "el fin del pelota es su propia dejadez. Cuando uno vive rodeado de injusticias, ejecuciones y decisiones inadecuadas y no sólo no hace nada, sino que consiente (cuando no aplaude), acabará siendo víctima de una de esas ejecuciones. El amo no quiere al que le adula, tan sólo lo utiliza como almohadón, por comodidad, como apoyo mullido para su ego. Y por ello, cuando llegue el día de la verdad o las cosas se pongan feas, no titubeará en abandonar al pelota a su suerte".
Jorge Cagigas, socio de Epicteles, apunta que se debe distinguir entre los profesionales pelota y los pelota profesionales. Estos últimos se mueven personal y profesionalmente con un rol de satisfacer al otro. Son maleables y dúctiles.
El adulador profesional está hecho de una pasta especial y tiene un único talento: ser pelota. Para esto no vale cualquiera.
Para Cagigas, "los profesionales pelota sufren una transformación y pasan a ser cada vez menos profesionales, adoptando el rol de adulador. Esto se da en organizaciones muy jerárquicas que se mueven sobre la base de modelos que conjugan mejor la fidelidad que la lealtad. Se trata de compañías que miran hacia arriba. En esos modelos corporativos se valora el hecho de interpretar los deseos del jefe antes incluso de que los manifieste".

Paco Muro coincide en que "no hay que confundir a los pelotas con los profesionales que saben y se ocupan de relacionarse bien con los de arriba. Es un aspecto que muchos cometen el error de descuidar y luego lamentan las consecuencias de no haber trabajado su prestigio hacia arriba. Pero estos profesionales se ocupan de lo suyo, aportan resultados y además cuidan las relaciones como elemento complementario, no como la esencia de su función". El experto concluye que, de todos modos, "hoy los altos directivos tienen que tomar decisiones difíciles y acaban padeciendo más que nunca la soledad de la dirección, así que detrás de la armadura de fuerza y firmeza quien más y quien menos está necesitado de un poco de afecto".
Si cree que sus capacidades como adulador pueden darle resultado en un entorno muy especial y junto a jefes que consienten este tipo de actitudes, este es el caldo de cultivo ideal para ensayar la adulación exagerada:

- Tenga en cuenta que, como pelota profesional, jamás debe dar su opinión sincera, nunca debe discrepar con su jefe, ni tomar partido. Paco Muro explica que el pelota es "un parásito emocional que ha encontrado una forma de vivir tranquilo, sin dar ni golpe o, mejor dicho, trabajando en agradar a su jefe. Es una persona detallista y hábil, sabe perfectamente cuándo y cómo halagar, cómo aparentar movimiento, cómo estar en el lugar adecuado en el momento preciso y a su vez es un as para esquivar tareas y funciones delicadas y expuestas".

- Para ser un pelota debe estar hecho de una pasta especial. Si no es así, ni lo intente, porque para esto no vale cualquiera. Muro asegura que "hay que tener talento para eso, aunque suele ocurrir que el adulador profesional sólo tiene ese talento. Eso sí, lo explota a la perfección y siempre encuentra a un jefe falto de afecto que le tomará como su mascota, permitirá sus arrullos y a cambio le dará de comer y le compensará con alguna caricia de vez en cuando". Jorge Cagigas cree que "el problema de la adulación excesiva es que el adulado lo permita. Hay jefes que necesitan a gente alrededor que actúe de esta manera. Es propio de modelos de liderazgo narcisistas". Muro afirma que "los pelotas se creen necesarios para la empresa e ignoran absolutamente su falta de compromiso con el equipo. Son profunda e inocentemente egoístas y prefieren resignarse a vivir de la sombra del poder, pensando –ilusos– que forman parte de él".

- Como pelota, debe ser un experto en plantear soluciones que su jefe desea, y no las que realmente necesita la compañía.

- Si quiere ser un perfecto adulador profesional tiene que buscar un modelo de organización que tolere desde arriba el hecho de que lo principal sea ser fiel a la organización, aunque vaya en contra de los resultados. Debe prosperar en modelos muy previsibles en los que chirría cualquier elemento distorsionante que aporte valor y genere debate; en los que esté clara la tendencia a confundir el compromiso con la identificación con la compañía. Así podrá quedar abducido por la organización y mantener un comportamiento muy previsible.

Fuente de artículo.
Si queréis, podéis ver el vídeo resumen incluido en el mismo.

19 de enero de 2012

Retrato español

Fuente de la imagen

Pues sí. Aquí estamos todos juntitos tan iguales y tan diferentes. Y es que no sé por qué nos complicamos tanto la vida si pronto saldremos al espacio exterior en fila de a uno. Que si otra bajada de sueldo, que si aumento del IRPF, que si el gasóleo por las nubes, que si minijobs, que si hay que apretarse un poquito más el cinturón por el bien de todos, no vaya a ser que algunos empeoren su calidad de vida y se depriman.

Que sí. Que Campu está muy cabreada últimamente y lo peor de todo es que no lo puede evitar.

¿Algún remedio para este mal, navegantes?
(lo digo en serio)


ACTUALIZACIÓN A ESO DE LAS OCHO Y TREINTA Y CINCO DE LA TARDE:

Acabo de ver un vídeo en el blog de Juan Carlos. Me parece positivo recordar lo que ya sabemos y por eso lo dejo aquí.


17 de enero de 2012

De copias de blogs va la cosa...



Pues a Campurriana le ha surgido otra duda de ésas que no le deja dormir. Bueno, no ha llegado a tanto pero sí ha pensado en ella más de una vez y dos. Y es que a Campu le gustaría hacer copia de este saloncito por si las moscas. Después de tantas tardes frente a la pantalla, es lógico que quiera salvaguardar el contenido de posts, imágenes, comentarios, enlaces, vídeos...Bueno, a ser posible todo lo que cuelga de esta gran habitación con vistas.

¿Sabéis cuál es la forma más adecuada, más sencilla, más estupendísima?

Muchas gracias, navegantes.

16 de enero de 2012

Adiós, Don Manuel


A Don Manuel lo he visto unas cuantas veces. Una vez fue en un campamento de verano que organizaba la Xunta de Galicia. Recuerdo que tendría yo unos quince años y la presencia de este hombre de la política era todo un acontecimiento, que había que preparar con el tiempo necesario y con mucho mimo, en aquel sitio en el que convivíamos todos los compañeros recién conocidos en un entorno natural de monte, playa y tiendas de campaña naranjas. Llegó aquella tarde con su personal y peculiar forma de caminar y nos felicitó por una "construcción" que estábamos realizando entre todos para, fundamentalmente, aprender a trabajar en equipo y pasar unos días de julio lejos de papá y mamá.

Sin embargo, dónde más recuerdo a Don Manuel es en la playa de Perbes, a la que íbamos todos los veranos a disfrutar de días de sol y agua. A eso de las cinco de la tarde, salía a dar el paseíllo por la orilla saludando a todos los veraneantes que se acercaban a contarle alguna anécdota simpática o simplemente a darle la mano. A él le encantaba ese baño de multitudes. Se veía que en Perbes se sentía como en casa y no era para menos; a Don Manuel le querían y muchos. Paseíllo de bajada hasta la orilla, baño y paseíllo de subida para continuar la tarde.

No hace mucho estuve allí. En su lugar de vacaciones todo estaba cerrado a cal y canto. Recordaba, mientras observaba ese panorama un tanto desolador, aquellos días felices en los que Fraga salía tan contento a saludar a los amigos. Pensaba, asimismo, que el tiempo pasa irremediablemente para todos; lo que parecía una rutina eterna se quebró un día y, precisamente hoy, mi recuerdo vale mucho más por irrepetible.

Buen viaje, Don Manuel.

15 de enero de 2012

Un pensamiento de GTB para purificar los días actuales


Toro Salvaje añadía en el post anterior lo siguiente:

"Las noticias del día a día son una tortura insoportable"

Y como remedio a estos males que nos rodean y de los que nos rodean conscientemente también los tres poderosos que dominan el mundo y sus secuaces, me he marchado a los pensamientos de este hombre que, los que me conocéis, sabéis de sobra que me atrae de una forma especial por la cercanía de sus pisadas y la profundidad de sus pensamientos llenos de magia, de intriga, de amor y realidad. Lástima que no siga observando el mundo a través de sus gafas tintadas. Lástima que nos perdamos análisis potencialmente interesantes a causa de su desaparición; escrituras bien trazadas que nos pondrían en situación de una forma diferente a todas las demás. Lástima que se tengan que marchar personas que aportan tanto.

Lo tengo presente en Serantes, en Ferrol, en Salamanca, en Santiago de Compostela, como no podría ser de otra manera. Si tenéis tiempo, os ruego encarecidamente que pinchéis en esta etiqueta titulada "Gonzalo Torrente Ballester" y veáis el vídeo de una de sus entrevistas. 

No sería justo que no mencionase a Náufrago en estas palabras-homenaje a GTB porque fue gracias a él por lo que me interesé de una forma especial en este hombre profesor-escritor. Le seguí a través de esta exposición que se acercaba a sus mundos y ahora, de vez en cuando, me escapo de estas noticias del día a día para sumergirme en su danza de palabras.

Sin más, el pensamiento del día que provocó en mí cierta esperanza:

Me atrevería a dividir en dos grupos muy heterogéneos a los libros olvidados: aquél de los que figuran en los tratados históricos y críticos, a veces ornamentados de adjetivos brillantes, de los que aseguran la perennidad, y el de los que no figuran ya ni figurarán jamás. Contra lo que pudiera pensarse, así, de repente, la suerte de los segundos es más apetecible que la de los primeros, porque, ¿habrá tristeza mayor que aparecer en los textos y que no le lea nadie?.

Me recuerda a otros pensamientos leídos, escuchados en alguna canción o vistos, incluso, en algún anuncio de televisión. ¿Dónde irán los besos que guardamos? ¿dónde irán esas fotografías digitales que eliminamos en la propia cámara? ¿dónde se marcharán las palabras que debimos decir en un momento determinado?...

El otro día escuchaba también un fragmento perdido de un discurso que hizo Fernando Fernán Gómez, creo que en una de las galas de los premios Goya (si lo localizo ya lo colgaré en el saloncito pero no he sido capaz de encontrarlo). Me centré más que nada en esa crítica que hizo a los premios en general. No recuerdo sus palabras concretas pero explicaba el actor y escritor polifacético que los premios suponían un duro golpe para quien no los recibía, es decir, la inmensa mayoría. Añadía que los premiados no deberían acudir nunca a recogerlos por consideración hacia los no-premiados. Lógicamente, las palabras de Don Fernando eran mucho más lúcidas, más bien pronunciadas y elegidas. Pero la idea me atrajo. Me atraen sin remedio los pensamientos que se adentran en las entrañas de la vida, que las remueven e incluso provocan la sangre necesaria para curar el tumor de tanto tormento. Si son además sencillos, claros y concisos, mi admiración por ellos es aún mayor si cabe.

Os dejo, navegantes. Menudo rollo os he echado antes de comer.

¡Qué aproveche la tarde dominical!

12 de enero de 2012

¡Hasta la vista, Bella desconocida!
























































¡Hasta la vista, Bella desconocida!


Tú me levantas, tierra de Castilla

Tú me levantas, tierra de Castilla,
en la rugosa palma de tu mano,
al cielo que te enciende y te refresca,
al cielo, tu amo.

Tierra nervuda, enjuta, despejada,
madre de corazones y de brazos,
toma el presente en ti viejos colores
del noble antaño.

Con la pradera cóncava del cielo
lindan en torno tus desnudos campos,
tiene en ti cuna el sol y en ti sepulcro
y en ti santuario.

Es todo cima tu extensión redonda
y en ti me siento al cielo levantado,
aire de cumbre es el que se respira
aquí, en tus páramos.

¡Ara gigante, tierra castellana,
a ese tu aire soltaré mis cantos,
si te son dignos bajarán al mundo
desde lo alto!




MIGUEL DE UNAMUNO


Navegantes, siento mi desahogo virtual de ayer sobre esta pantalla blanca. Es que últimamente me he desinformado demasiado y eso no es bueno. Mejor informarse con Unamuno, con su voz, con las piedras de nuestra historia de libro y no de prensa. Mejor informarse con bibliotecas de suaves páginas y letras brillantes, como agua que cae por las cascadas ocultas pero accesibles. Recordadlo: aún accesibles a pesar de la abundancia. 


Feliz tarde-noche de un jueves de enero.


Copio esta frase leída hoy en esta entrada de mi isla favorita (un pequeño regalo para suavizar el tono que estaba adquiriendo este saloncito últimamente):

"La felicidad es una serie de momentos acumulados
que van recargando nuestra batería vital
y hacen que la vida sea más agradable"