20 de octubre de 2013

De prostitución y medios

En 1880, John Swinton fue invitado a hablar en un encuentro de periodistas en Nueva York sobre la libertad de prensa. Sabemos de sobra lo que se expresaba allí pero conviene recordarlo de vez en cuando. Los hombres a veces nos olvidamos de lo más importante. Necesitamos ver las cosas cada cierto tiempo.



"There is no such thing, at this stage of the world’s history in America, as an independent press. You know it and I know it. There is not one of you who dare write your honest opinions, and if you did, you know beforehand that it would never appear in print. I am paid weekly for keeping my honest opinions out of the paper I am connected with. Others of you are paid similar salaries for similar things, and any of you who would be foolish as to write honest opinions would be out on the streets looking for another job. If I allowed my honest opinions to appear in one issue of my papers, before twenty-four hours my occupation would be gone. The business of the journalist is to destroy the truth, to lie outright, to pervert, to vilify, to fawn at the feet of mammon, and to sell his country and his race for his daily bread. You know it and I know it, and what folly is this toasting an independent press? We are the jumping jacks, they pull the strings and we dance. Our talents, our possibilities and our lives are all the property of other men. We are intellectual prostitutes".

En Estados Unidos, actualmente, no existe prensa independiente. Ustedes lo saben tan bien como yo. Ni uno solo de entre ustedes se atreve a escribir sus opiniones honradas, y saben muy bien que si lo hicieran no se publicarían. Me pagan un sueldo para que no publique mis opiniones, y todos sabemos que si osáramos hacerlo nos encontraríamos en la calle de inmediato. La labor del periodista es la destrucción de la verdad, la mentira flagrante, la perversión de los hechos y la manipulación de la opinión al servicio de las potencias económicas, vender su patria y su raza por el pan diario. Yo lo sé y ustedes también, y ¿qué locura es ésta de brindar por una prensa independiente? somos herramientas obedientes de los ricos y poderosos. Ellos mueven los hilos y nosotros bailamos al son. Nuestros talentos, nuestras posibilidades y nuestras vidas pertenecen a esos hombres. Somos prostitutas del intelecto.

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5 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Un poco drástico me parece, pero en parte tiene razón.

Juan Nadie dijo...

En nuestra época quizá no sea tan exagerado. ¿O tal vez sí?

Campurriana Campu dijo...

Yo no lo veo exagerado, Juan.
Seguro que, cuando lo dijo, algún sentido tenía su opinión tan dura.
Yo pienso que hemos estado siempre sometidos a lo que nos quisieran contar. Claro que ha habido épocas y épocas... En algunas, nos sentíamos hasta ilusionados. No sé si con razón o sin ella...

ripley dijo...

talmente de acuerdo. mas claro agua. ya lo dijo el célebre vicepresidente: "el que se mueva no sale en la foto"

La autocensura de lo politicamente correcto se impone cada vez mas y esto lejos de crear problemas de conciencia, Upss ¿dije conciencia? perdón. ¡que cosas se me ocurren!

besos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

En realidad, nunca existió la prensa independiente entendida como objetiva. Pero lo de ahora es una excesiva dependencia de los sectores económicos.