23 de mayo de 2015

Sentimientos electorales



Ayer, mientras regresaba a casa caminando, fui testigo directo de los circos que se montaron en los cierres de campaña de mi ciudad. 

Niños con globos de los diferentes colores de las distintas formaciones, padres acompañándolos orgullosos y sonrientes, adoctrinándolos desde la cuna, y ya no sólo en sus preferencias deportivas Barça-Madrid, sino en sus preferencias "políticas", si es que puede emplearse este calificativo hoy en día por la escasa profundidad de los argumentos en general, la escasa formación y, sobre todo, la escasa experiencia profesional seria y rigurosa de una parte importante de los elegibles.

En fin, tantos sentimientos se apoderaron de mí camino a casa, mientras me acosaban las musiquillas que se meten en los oídos como el molesto zumbido de los mosquitos en las noches de verano...

El más importante de los sentimientos...el sentimiento de la vergüenza ajena por los que estaban allí como público o como artistas de un grupo pop de los 80. Pensaba en cómo era posible que siguiese existiendo tanta "ilusión" o, más bien, tanto empuje. O quizá ya no es eso sino apoyo-al-que-me-mantiene. No sé... es duro este desencanto, es cierto, pero mantenerlo con fines un tanto interesados, pues no sé yo...

Reconozco que estoy bastante decepcionada con lo que me rodea en este sentido, bastante asqueada con tanta banderita de color y tanto menosprecio al pueblo que, se supone, tiene el poder para elegir con cabeza...(se supone)...

Aún así, estoy convencida de que debemos ir a votar. Decidirnos, como ilustraba una inteligente viñeta de la prensa de estos últimos días, entre nuestras indecisiones.

15 comentarios:

Douce y el Náufrago dijo...

Han sido las dos semanas que más largas se me han hecho desde hace muchísimo o ningún tiempo… Me hartaban los carteles, ver los personajes pegados en los autobuses o banderitas. Sentí ganas de marcharme a otro mundo durante quince días. Lamento cómo va a transformarse este hormiguero…

No terminará la murga, porque seguirá otra procesión, cuatro o cinco meses, en que zumben las zambombas los ‘pepes’, ‘pesoes’, ‘podencos’, ‘cuidadanos’ , ‘ydos y venidos’…

(No me hagas caso, Campu… Perdona)

Campurriana Campu dijo...

Te hago mucho caso y te comprendo perfectamente, Nau.
Sólo nosotros podemos elegir actividades que nos enriquezcan. Lo demás...monsergas.

Sergio DS dijo...

Ir a votar nos da el derecho a la pataleta posterior, sino chitón.

Un abrazo.

Campurriana Campu dijo...

Visto así, Sergio. Nunca lo había pensado pero tienes razón.
El que no mueve el culo aunque al menos sea para cambiar lo que está o evitar que llegue el otro...no tiene derecho a pataleta.

Juan Nadie dijo...

Lo siento, pero esta vez que nadie cuente conmigo.
- ¿Y qué? ¿Quién se cree que es usted?
- No, si yo no me creo nada, pero es que dicen que todos los votos valen igual, y yo no quiero ser igual a depende quién. A lo mejor los "no votos" valen también, no sé, pero por si acaso...

Juan Nadie dijo...

¿Si no voto, no tengo derecho al pataleo? Jó!
¿Y si voto, a qué tengo derecho?

Juan Carlos dijo...

Largas larguísimas las dos semanas. Y yo que me acuerdo cuando con 17 años me iba a ver todos los mitines del PSP, Psoe, PCE, UCD, incluso AP. Eran mucho más entretenidos y divertidos que estos de ahora. Debía ser por la cosa de la bisoñez democrática que lo disfrutábamos como críos.
Salu2

Campurriana Campu dijo...

Juan, pues ve a las urnas al menos y vota en blanco o metiendo un poema en el sobre como voto nulo...

Si votas, tienes derecho a...glups...

Acabo de ver Eurovisión y estoy "tocada"
;)

Campurriana Campu dijo...

Juan, yo también he ido a algún mitin de niña...y sí...eran otra cosa o éramos otra cosa...no sé...

Juan Nadie dijo...

Lo de meter un poema en el sobre me ha gustado. Igual para las próximas, si siguen tan inútiles como ahora.

Campurriana Campu dijo...

Juan, yo ya lo he pensado alguna vez. De hecho, tenía algunos elegidos...

Ripley dijo...

He descubierto en la persona de Juan Carlos que hay en el mundo alguien mas raro que yo y aunque algo sospechaba no se si reconforta o no. Mientras sigamos siendo "ciudadanos" iré a votar, unas veces con mas o menos asco. Cuesta contener la náusea. He elegido una opción muy minoritaria silenciada vergonzantemente por los medios. Se llama VOX y comparto al 100% su programa.

Besos

Campurriana Campu dijo...

Los medios están comprados, Ripley. Hay muchos partidos a los que no han dado bola y sí bolazos... La opinión pública la manejan con un arte tremendo. Realmente, asquea pensar en cómo está montado todo. En lugares pequeños, es más fácil conocer a los que se presentan. En los más grandes...¡vaya usted a saber!

Ripley dijo...

Es que la "opinión pública" literalmente somos nosotros los ciudadanos y no los que desinforman. Una vez en clase de historia se tocaba la dictadura e hice una pregunta:

- Pero ¿y la opinión pública que decía?
- Nada. No existía. Respondió el profesor.

No me convenció del todo, puede que a efectos prácticos llevara razón pero todo el mundo salvo que viva en Corea del Norte o en esa parte del mundo donde reina la barbarie, ha de tener su propia opinión, es muy sencillo en esta otra parte del mundo donde se sabe que en un año el estado islámico tendrá la bomba atómica y la ruta que piensan utilizar para introducirla en occidente, no es muy diferente a la que seguía Marco Polo, lo que no entiendo es por que esperar y no se la lanzamos nosotros primero, en fin, decía que aquí la libertad nos permite leer y con eso y algunas dudas vamos generando nuestro pensamiento. Si dejamos que manejen, manipulen o perviertan eso, estamos perdidos.

besos

Campurriana Campu dijo...

Lo que demuestran los resultados, Ripley, es que la gente está harta, cansada. Comprensible, desde luego. Mientras no haya mano dura con la corrupción, estaremos perdidos.

Yo estaría de acuerdo, por otra parte, de eliminar los acuerdos de despacho y que gobierne el que consiga la mayoría de votos. Tampoco comprendo por qué un voto vale más que otro, desde el punto de vista del sistema electoral.

Mucho que debatir... Que el cambio sea para bien aunque, reconozco, un "glups" me viene a la garganta.