2 de octubre de 2016

De Pedro Sánchez y este país español


No. No me gustan los linchamientos públicos de nadie. Ni siquiera de aquéllos a los que no apoyo en absoluto por sus pretensiones injustas para los demás y totalmente irreverentes.

Lo de Pedro Sánchez no ha tenido nombre desde un principio. Sus caprichos han llegado muy lejos; tan lejos, que han supuesto la paralización de un país y un golpe certero a un partido que se mantendrá a flote porque continúa alimentando a muchos. Me atrevería a decir que, de los 85 escaños logrados, una mayoría de ellos constituyen ya un suelo bien cimentado del que no se puede bajar más por dicho motivo.

Así es la política. Así tenemos que asumirla porque, en cierto modo, es lógico pensar que uno vota al que le saca de alguna manera las castañas del fuego. Hay pocos que pueden permitirse votar a los populismos más radicales si tienen algo a lo que agarrarse. Muy pocos. Y pensando, por ejemplo, en los funcionarios públicos, ni siquiera a ellos les interesan los cambios en general, a no ser que vayan a ir a mejor, con algún puesto apetitoso de algún amigo.

No. No me gusta ver este linchamiento público aunque, de alguna manera, Pedro Sánchez no ha merecido otra cosa. 

No, Pedro Sánchez. Tú sabes mejor que nadie que no tienes ninguna categoría para ser Presidente del Gobierno. Aunque creo que, por tu forma de ser, vas a seguir dando que hablar durante mucho tiempo.

6 comentarios:

Chaly Vera dijo...

¿Y quien tiene categoría para ser Presidente?
¿Y esa categoría en qué se cimienta?
¿Y cuales son los requisitos para lograr esa categoría?

Campurriana Campu dijo...

Saber estar, educación, aplomo, experiencia, conocimientos, honradez, generosidad, inteligencia...

No digo que a Rajoy no le falten muchas características importantes para gobernar pero, desde luego, lo prefiero a él representando a mi país que a un tipo que sólo ha pretendido llegar a la Presidencia por su cara bonita y su colegueo con los ciudadanos de a pie.

Hacen buenos a los malos. Tendrían que mirárselo porque el fallo ha estado en ellos y sólo en ellos. Y me refiero a esas supuestas izquierdas que lo único que han conseguido es marear a los potenciales votantes, entre tantas y tantas divisiones.

Campurriana Campu dijo...

Por cierto, Chaly, me alegro de verte. Como puedes observar, he vuelto a tocar la política de nuevo en este saloncito, un tanto olvidado últimamente.

La llamo "política" con la boca pequeña porque no merece ese nombre, la verdad. Cada vez es más minúscula la gestión de algo tan grande como lo es un país.
No me refiero a nadie en concreto, sino a un sistema que desprecia en gran parte a los que forman parte de él y debieran ser su centro, su motivación principal.

De todas formas, no tiro piedras sin tino porque, a pesar de todos los pesares, en España encontramos un país medianamente organizado y que va funcionando. No podemos obviar eso porque también sería injusto.

Es sólo un pensamiento que me ha apetecido dejar aquí.

Douce y el Náufrago dijo...

Buenas noches Campu. Bienvenida

Ya hablaremos un poco de otras cosas. No quiero hablar, de todo lo que estamos viviendo, de Sancheces, Podamos, C's o como se llamen. Nos estamos destrozando o nos destrozan con todos estos meses.

Ahora es un poco tarde y Berta quiere darse el último paseo por la noche.

Ya hablaremos de otras casas.

Boas noites

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Me temo que la política española está plagada de mediocres.

Campurriana Campu dijo...

Nau, haces bien en centrarte en esos paseos perrunos. ¡Qué delicia!

Pedro, me pregunto que quién quiere meterse en política con semejante panorama.
Debo añadir también, que conozco a personas metidas en política que son buenas gestoras y asumen responsabilidades, saben asumirlas. Aunque es complicado moverse en estas aguas...un tanto turbulentas y contaminadas.

Es cierto que se comprende perfectamente por qué la mayoría de los ahí metidos dejan que desear...

En fin. No tenemos solución.