22 de mayo de 2007

La jaula "dorada"





La normas sucesorias de la dinastía otomana eran poco claras y a menudo daban lugar al más espantoso de los fraticidios. Mehmet el Conquistador dispuso que al hijo que heredase el trono le correspondía asesinar a sus hermanos "en aras al orden mundial". En los cuatro siglos del gobierno otomano, 80 príncipes fueron estrangulados-el método de regicidio preferido. Murat III engendró 103 niños; de ellos, 20 hijos le sobrevivieron a su muerte. Cuando el mayor, Mehmet III, le sucedió, su primer acto fue asesinar a sus 19 hermanos y tirar al Bósforo siete de las concubinas de su padre que esperaban otro hijo.
En ese momento, la corte empezó a preocuparse por la posible extinción de la dinastía, de manera que se optó por abolir el fraticidio y sustituirlo por la institución de la Kafes o jaula, donde se mantenía secuestrados a los herederos sobrantes, que vivían en un lujo forzado mientras no eran necesarios, entretenidos con actividades artesanales y concubinas estériles.
Se ha escrito mucho acerca de los efectos psicológicos de tal prisión en los futuros sultanes-se considera la causa de la paranoia patológica de Ibrahim el Loco, cuyo reinado se recuerda, sobre todo, por las 280 concubinas que hizo ahogar en el estrecho del Bósforo ante el rumor de un complot en el harén. El destino demostró que su miedo a morir estrangulado estaba justificado: falleció víctima de un cordón de seda.
Fragmento de la Guía Oceano de Estambul.

6 comentarios:

Raíña Loba dijo...

Interesante, interesante.

También el mundo en el que vivimos es una jaula dorada, en la que vivimos protegidos de la realidad. El viento, el frío, el hambre, el dolor...

El mendigo dijo...

Me encantan los cuadros que has elegido.

En cuanto a la historia... el eterno e irremediable miedo a morir.

Campurriana dijo...

Quizá las personas que queremos son las que pueden formar esa jaula de oro que dices, Raiña...Otras serían los gatos que meten la patita entre los barrotes para ver si cazan al pajarito...

Desde luego, el harén era de todo menos de oro...(por lo menos para la mayoría de las mujeres que compartían las confidencias con los eunucos negros)...

Por cierto, el tema de los eunucos negros me interesa mucho...triste vida también la que tuvieron que soportar...y espero dedicarles algún homenaje en el blog...

La verdad es que leyendo las animaladas que se hacían por estos lares, hasta parece que hoy por España no estamos tan mal...

El mendigo dijo...

Sí, a mi también me gustan los cuadros. Hay uno que no conocía, el tercero. Bueno, y el grabado del final, tampoco.

En cambio, el cuadro de Boucher sí que lo conocía y, la verdad, siempre que lo veo tengo la misma idea: agarrar ese culito tan blandito y follarlo como se merece. Con las piernas ligeramente entreabiertas, es lo que parece estar pidiendo.

Por cierto, según cuenta la leyenda, la cara es de la esposa del pintor, y el culo es de la Marquesa de Pompadour, su mecenas.

Joder para el culo de la marquesa...

Campurriana dijo...

Pues la verdad es que es una postura de lo más sensual, ahora que me estoy fijando con una perspectiva más carnal...

Curiosa historia la del cuadro que, por cierto, yo no conocía...

Y por fin uno que menciona el sexo al más puro estilo animal en este casto blog...

¡Ya era hora!

:)

Campurriana dijo...

Los cuadros a mi también me encantan...

El realismo y la magia de esas escenas...parece que puedes tocar la ropa de la cama, disfrutar de un hammam, acariciar los cuerpos desnudos, e incluso fumar esas narguiles en compañía...

Quiero olvidarme de la tristeza de la historia, que se oculta tras las imágenes, y disfrutar del arte que desprende cada pintura...