23 de julio de 2007

Desde el observatorio de aves

A través de esa pequeña ventana se divisa un paisaje que relaja y que transmite, casi convirtiéndonos en unos voyeurs de las gaviotas, quienes parecen recordarnos en cada momento que son realmente las dueñas de estas islas...

1 comentario:

Campurriana dijo...

Sobrevuelan nuestras cabezas a lo largo de todo el recorrido, trasladándonos a la película de Hitchcock cuando se unen unas cuantas a nuestro alrededor...

Miedo tendremos que tener, no a las gaviotas, sino a los desalmados que asustan a sus crías...