21 de febrero de 2014

El final cercano



Se preguntaba en qué momento había dejado de quererla. Esa fría y solitaria tarde de invierno, paseaban por la ciudad gris agarrados de la mano, intuyendo ambos el final cercano, inevitable, doloroso incluso para el que abandona.
Ya no tenían nada que decirse. Se lo habían dicho todo a lo largo de aquellos años de adolescencia, de juventud, de madurez recién estrenada, y no por la edad, sino por el dolor punzante que provoca el mero hecho de seguir vivo.

¿Cómo pueden desaparecer de golpe tanta confianza, tanto amor, tanta vida compartida?

9 comentarios:

Douce dijo...

Misterioso, pero creíble...Largo pero probable...Triste, pero necesario... Aquello eterno, terminó una tarde de invierno...

Nada es misterioso, ni largo, ni eterno... Es la Vida.

...... # ~ ! & (:) - ?

Campurriana Campu dijo...

Gracias, Nau. Me ha gustado mucho tu reflexión. C'est la vie !

Douce dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ripley dijo...

eso mismo me preguntaba yo cuando mi mujer se marchó de casa. "ya no tienes que quererme" dijo "ni a mis hijas tampoco", ella tenia dos de un matrimonio anterior muy pequeñas y a las que eduqué yo.

no entendia nada, ¿como puedes pretender que deje de amarte asi de un dia para otro?

todo lo que tengo eres tú. eso es imposible y así sigo queriendo a la mujer de mi vida. que por cierto ya no vive.

me gustó mucho tu escrito.

Campurriana Campu dijo...

Es duro lo que cuentas, Ripley. No podemos llegar a entender por qué dejan de querernos o por qué no nos quieren o dejamos de querer...
A medida que pasa el tiempo, entendemos todo un poco más. A veces no hay culpas ni responsabilidades. Los sentimientos son muy caprichosos, muy puñeteros en ocasiones...

Douce dijo...

¿Cómo se puede decir (SENTIR) tanto dolor en noventa y dos palabras?

¿Cuánto duele tanto dolor frío que fue vida caliente?

¿Cuántos adjetivos, cuántos nombres, cuántos verbos, cuántas preposiciones, cuántos adverbios… se han disuelto en la ciudad gris y las tardes frías?

¿Cómo se disuelven los sentimientos que fueron cálidos?

¿Con qué se curan los dolores punzantes…?

Sólo los segundos, los minutos, las horas, los días, los meses… pueden remodelar la vida.

¿Cómo se puede dar un poco de calor, mientras azote el frío?... Un día y otro, y una semana, y un mes …

Sí, la VIDA


(Los comentarios de la entrada anterior fue un fallo mío)

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Qué desolación se siente en esos momentos, ¿verdad?
Besos.

Campurriana Campu dijo...

Nau, en cierto modo hemos sentido todos algo así o algo parecido en algún momento de nuestra vida. Me atrevería a decir que TODOS entendemos este sentimiento.
Dicen que este dolor de ausencias puede equipararse al de las otras ausencias.
Quizá...

Campurriana Campu dijo...

Pedro, ¿cuánto dolor produce el desamor?...¿y cuántos versos?...